lunes, 20 de febrero de 2012

Quiero borrar como si fuera una palabra hasta hacer un agujero en el papel donde está escrita, quiero destruir, aniquilar, quiero hacer desaparecer y que no exista ni siquiera en otra dimensión, quemar hasta que no queden ni cenizas, desintegrar hasta que no quede una mínima partícula de polvo, enterrar como si fuera un recuerdo del pasado, volar por los aires de forma que llegue al espacio y sea atraído por un agujero negro, quiero olvidar, olvidar como si todo lo anterior  hubiera pasado antes de que esto alcanzara mi mente, quiero que ya no me afecte más esa maldita idea, quiero que todos los semáforos de los caminos que llegan a mí estén en rojo exclusivamente para ella, quiero que se multe a ese pensamiento y que se le impida cruzar mi mente.
 Sin embargo, sé que la única capaz de todo esto soy yo, y ahora mismo no veo. Aunque creo que no debo preocuparme, no es una ceguera, es sólo un enorme obstáculo que se encuentra frente a mí y que en cualquier momento se disipará como humo, o como el vaho que a veces exhalabas suavemente en mi cara aquellas  mañanas frías.

Tal vez sería más fácil dejar de esperar a algo que no tiene fecha de caducidad impresa y cortar la idea de raíz, poner solución a su principal causa y quemar todas las posibles semillas que puedan hacer que renazca. Pero son demasiadas las causas, y ninguna se antepone a las demás, así que antes debo elegir, algo que nunca ha sido fácil para mí. Es posible que lo logre, ten fe en mí, por ahora no necesito más.




http://lux-chaoticnonexistent.blogspot.com/

viernes, 17 de febrero de 2012

Testamento de una bulímica

Ya se lo había preguntado en varias ocasiones. Sin embargo, ella nunca contestaba de la misma forma, e incluso, cuando parecía ser la artífice de excusas crudas y baratas, ella seguía intentándolo. Ella era la principal testigo de sus mentiras, yo simplemente quería creerlo.
La situación cada vez resultaba más desquiciante y se mezclaba con el aire de desesperación que traía aquella chica.
Esta vez decidí permanecer en silencio durante un instante, cerrar los ojos de forma violenta y sin preguntar, mostré hasta donde llegaba mi preocupación. Simplemente dije:
- Ya no lo soporto.
Ella no supo reaccionar, se quedó mirándome fijamente, apenas pestañeaba. Y entonces, estallé en letras sin tinta.
- ¡Me duele! Aunque ahora sé que no eres tú. No, ya no lo eres. Si quieres destruirte, adelante, pero no la destruyas a ella, deja su vida tal cual la encontrastes, intacta.

sábado, 11 de febrero de 2012

No me digas que sí, pero tampoco que no. Ni siquiera un "tal vez"


Y ahora me embarga una sensación extraña, de vacío. Pienso en llorar, pero no puedo, no me afecta. Pero tampoco me siento mejor. Quería despejar dudas, y sólo he conseguido despejar las suyas, si es que tenía. Tal vez si gritara o rompiera algo... pero lo pienso y tampoco me atrae la idea. Supongo que sólo queda esperar y ser testigo del tiempo; pero solamente me esperaré a mi misma, a lo que estoy por ser.
Estoy cansada, estoy realmente cansada. Ya no podía más y pensé que decirlo me aliviaría, pero cuánto más pienso en ello más idiota me siento. Al menos he dejado atrás la confusión y ya no me veo como la única imbécil. No hay errores.

sábado, 4 de febrero de 2012

Créeme cuando te digo que yo no solía ser así. Sí era agradable, pero no tan socialmente y empalagosamente repugnante. Porque es eso en lo que me convierto, en una persona repugnantemente encantadora. Para ello sólo me basta una cosa. Tú.
Es escandaloso, pero, sin embargo, me atrae y sigo a cada término, respondo perfectamente, sé en que pensar, pienso en qué decir, digo lo que pienso, y creo que te quiero.
Me es muy difícil de asimilar, tal declaración ha provocado una enorme lucha a nivel emocional en mí, razón contra sentimientos, uno contra infinito, en un ring devastado.
¿Y sabes qué?, tú eres ese conflicto interior, siéntete culpable, pero no te preocupes, me tienes a mí para sostenerte, para que te apoyes mientras cargas con semejante culpa.

No hay prisa, no tiene que ser inminente. No quiero forzar la situación, ni que el resultado sea artificial. Prefiero dejar que todo surja, esperaré. Y si no ocurre nada, puede que las cosas debieran ser así.
No pienso preocuparme más, voy a dejar estas ideas a la deriva, para que poco a poco naufraguen y puedan volver más tarde a ser encontradas o reconocidas, en un momento en el que ya no importen o hayan sido superadas.
Es mejor así, aunque todo depende de dos personas, y sabes muy bien quienes son, prefiero que la responsabilidad de elegir o decidir no recaiga sobre nosotros, sino sobre el destino.



Adoro la espontaneidad, actuar sin planear nada de antemano, en el mismo momento. La causa es mi incapacidad para decidirme, por la que acabo siempre guiándome por la propia situación.
Sin embargo, hay algo que logra cambiar esta característica de mi personalidad, algo que me convierte en una persona predecible en sólo una mirada. Ese algo es un quien, y odio tener que pensar y reconocer que alguien pueda afectarme hasta ese punto. Hasta ahora me creía imprenetable, siempre a mi aire, pero ahora me dejo llevar por otra brisa. Más que una brisa, un huracán. Ese huracán eres tú.



viernes, 3 de febrero de 2012

Impredecible

No sé ya ni lo que pasa por mi cabeza, no lo entiendo, no me entiendo, me evado de mis propias ideas, escapo y no hago frente a las dudas que me sacuden con sorprendente fuerza.
Cambio rápidamente de humor, no paro de darle vueltas a las circunstancias, como si de una moneda se trataran, la cuál tuviera las dos caras idénticas y yo no fuera capaz de verlas tal y como son, sino de diferente  forma, fabricando dos opiniones distintas y lanzando cada determinado tiempo la moneda al aire, en espera de hallar una solución. 
Pero ahora, siempre resulta ser en cada nuevo lanzamiento la otra cara, pero vista como otra realidad, por lo que la moneda parece tener miles de caras y todas ellas distintas y especiales a su manera.
Estoy segura de que mañana, no será una sola moneda, sino montones, encontrándome ante una gran riqueza de ilusiones desesperantes, ante mi propia perdición. Y no hallaré final, cada vez irá a más.
Hay algo que me sorprende, a una parte de mí no le disgusta tan desastroso futuro, es la única que logra encontrar la solución entonces, pero apenas se deja ver, es eso lo que me desquicia, es eso lo que  más me desorienta, superando a la propia idea de entenderte está la de conocerte sinceramente.



lunes, 30 de enero de 2012

Tenemos conceptos diferentes acerca de una relación, la concebimos de forma muy parecida, pero los pequeños detalles en que difieren pueden llegar a ser un obstáculo, son una fuente de inseguridad.
Yo pienso en el comienzo y en el desarrollo de esa relación. Soy consciente de la presencia de un posible final, pero siempre intento borrar esa idea de mi mente, disfrutar el momento y soñar con que el siguiente sea mejor.
En cambio, tú das por finalizada una relación antes de que comience. Ese pequeño detalle es la causa de tal sentimiento de inseguridad y confusión. ¿Es una prueba de que no consigues darle importancia a una relación?, ¿es una prueba de que te lanzas sin importar el resultado y sin sentir nada?; si es así, ¿cómo puedo saber de verdad que te importo?, ¿cómo puedo saber que no soy un peón más en este juego que tú llamas amor, si es que se le puede llamar así?
No exijo una muestra intensa de sentimientos al comienzo de una relación, yo tampoco puedo ofrecerla. Simplemente busco sinceridad, y la completa solución de cualquier duda, problema o conflicto interior.
¿Qué me das tú a mí?, ¿qué me ofreces?


Shawn Baber  


Sólo yo

- ¿No sientes a veces confusión?, ¿no te ves a veces incapaz de elegir?
- Pues sí, muchas veces me siento así, indecisa, pero enseguida llego a una solución. Es como si tuviera que elegir entre miles de colores, y cada color constituyera una forma diferente. Finalmente elijo, de forma insegura, pero feliz con mi elección. Que no sea capaz de elegir fácilmente no significa que ninguna de las opciones no me satisfaga lo suficiente, al contrario, veo en todas algo bueno, algo que me gusta y que me atrae, y que les da un valor especial. No concibo mis elecciones a partir de un criterio basado en favoritismos; para mí, no existen favoritos, sino lo adecuado para cada situación o circunstancia, lo que realmente exprese como me siento. Así que, siempre elegiré según el estado de ánimo en el que me encuentre o los pensamientos que crucen mi mente en ese instante, de forma espontánea pero con un toque racional.


http://www.flickr.com/photos/luxchaoticnonexistent/6790722635/in/photostream

martes, 10 de enero de 2012

Y no hay mentiras, sólo escondites

A punto de explotar,
estoy por mi vida borrar,
porque sólo sean faltas, ganas de llorar.
Y al menos sólo eso,
y al menos sólo mentiras,
pero no, aún esto no termina.
Ojalá pudieran serlo,
mentiras sólo,
para poder creerlo,
aunque sólo sea un reflejo.
Y ojalá hubiera llamas,
mientras te enseño
que no hay otra verdad,
que no hay mentiras en las mentiras,
porque en realidad
todo era verdad,
todo era cierto, 
no mentí,
simplemente sentí.
Pensé, hablé, te mire,
vi tus ojos,
y los encontré rojos.
Solamente amé,
observé el mundo,
y lo encontré borroso,
y borroso entre lágrima y lágrima
dislumbré un destello 
fragmentándose en blanco y negro, 
no vi colores,
ni me preocupé, sólo amé.
Y sé que aún te quiero
a pesar de que mi vida borré.



¿ Escribo simplemente por escribir?

Desahogo en forma de un diario de sensaciones e ideas ciertamente abstractas.
Sin pretensiones de que me conozcan, ¿o miento?.
Todo es posible.
Oculto tras mis palabras, aquellas que dejo escapar desde lo más profundo de mi mente se puede hallar
No estaría mal ahogarse en un mar hecho de mis propios pensamientos, o navegarlo con un velero en un solo sentido, pero todo esto es demasiado profundo.
No puedo evitarlo.
Sobrevivo entre alegría y alegría, entre tristeza y tristeza. Como todos.
Pensamientos y sentimientos que se funden entre lágrima y sonrisa.

El resumen: Caóticamente hablando.