Calor, frío, calor, frío... calor. Ya ha pasado bastante tiempo desde aquello. He olvidado qué fue lo que pasó, por qué estoy aquí, tan sólo soy consciente del momento y de lo más próximo al presente, mis recuerdos son imágenes borrosas, pocas son verdaderamente nítidas.
La hilera de sombras a temperaturas altas se suceden infinitamente. Me hallo caminando con sentido, sí, así es, esta vez sé por donde voy, una más de mis excepciones. Pero no sé a donde voy. Me dirijo en el sentido del viento, camino por un sendero de olvido.
He cruzado mares, océanos, corrientes frías del norte me han perseguido, y el aire en magma de los desiertos me ha calcinado en numerosas ocasiones. Y sin embargo, aquí estoy, caminando, contando cada paso que doy; sola en mi caminar, ya no floto en ningún sueño, me queda desplazarme en sólido, por ahora no me sirven las espesas nubes y debo conformarme con esta aridez de tierra.
Estoy buscando un Sol que no me queme la piel, que sepa comprenderme, que sea un asidero al que agarrarme para huir de este aburrimiento, para ayudarme a salir de mi sepultura cada noche. Qué Sol tan sorprendente busco, tan sumamente especial, un Sol capaz de soportarme.
A cada minuto pierdo la esperanza de que algún día logre encontrarlo, y a cada segundo nacen otras fuerzas, mayores esperanzas, y así es como camino a cada paso, en un equilibrio de paciencia y esperanza.
En mi largo viaje todavía no he llegado a enfermar, no me lo explico, aunque ya son muchas las cosas que no entiendo. Avanzo velozmente, por lo que estoy expuesta a todo momento a cambio bruscos de temperatura. Tan sólo estornudo cada mucho tiempo, soy alérgica a las mentiras, y también a las pequeñas reminiscencias del pasado, en este momento no hay mentiras ni tampoco verdades, y los recuerdos son escasos, son rarezas en peligro de extinción en mi mente.
En todo este tiempo he conocido lugares maravillosos, a pesar de que no logro acordarme totalmente de ellos. Es por ello que a cada paso es más difícil seguir adelante y por lo que pierdo constantemente las esperanzas, cansándome de todo, hasta de mí misma. Puede que digan que es duro tener recuerdos; eso lo dicen porque nadie nunca a logrado olvidar algo totalmente; pero yo sé que a pesar de ser duro recordar, olvidar es aún más duro.
Con el olvido se escapa el anhelo, la añoranza, e incluso el amor y el saber, y puede que el saber amar. No quiero que esto me pase, pero es inevitable, no puedo despertar, no hay luz real que abra mis ojos y mucho menos que despierte mis sentidos. Puede que digan que soñar es más fácil que vivir, pero si algo sé muy bien es que en los sueños eternos también hay sufrimiento, e incluso más que al vivir, ya que se sufre también por no poder vivir, por no despertar, no levantarme, no mover mis piernas y no sentir el estímulo del mundo en mi cuerpo y sentidos. Estoy harta de soñar, ¡quiero sentir!, ¡quiero despertar!, ¡quiero gritar y que me oigan!, ¡quiero salir de este coma!, ¡quiero salir de este letargo infinito!... y grito, y vuelvo a gritar, cada vez más fuerte, pero no logro entenderlo, nadie me escucha, incluso dudo de que alguien logre oírme; es algo que no paro de intentar, aunque sé que grito en valde, no sirve de nada. Es en este momento cuando me abandona la esperanza y tan sólo quiero esperar la muerte, olvido mis ganas de vivir.
jueves, 12 de julio de 2012
viernes, 6 de julio de 2012
Muero con el mundo
La vida, vivir, ¿por qué tendemos a olvidar lo más importante?, ella misma, por encima de todo. Pienso en ello cuando paseo a través de un estrecho sendero, vegetación a ambos lados, más que paja derretida por la inmensa fuerza de las radiaciones del Sol. Sin embargo es un paisaje bello, aprendo con cada paso a apreciarlo, en un primer momento se aparecía todo inerte y conforme avanzo va cobrando vida lo que me rodea. El tiempo me aporta experiencia, me enseña a vivir, a superarme, y sé que cada superación implica mayor dificultad, aún siendo la vida tan simple como respirar o una sucesión de latidos, es compleja, muy compleja. Somos nosotros los estúpidos, que no ven más allá de sus narices, que no entienden más allá de sus intereses. La única inteligente en este mundo es la naturaleza, y nosotros sus parásitos estamos vivos, la complementamos, y ella nos complementa a nosotros. Yo no cambio sólo el mundo, yo cambio con el mundo, yo destruyo el mundo, yo me destruyo con él.
La vida no consiste en ser feliz, sino en intentarlo
Levántate, mueve las piernas y mírame, puedes andar, puedes vivir, puedes disfrutar. En eso consiste la vida, no en ser feliz, sino en intentarlo. Baila si quieres, rápido, despacio, deleita mis ojos, quiero verte a ti y no a ese despojo de tristeza. Sonríe para ti, no para mí, yo sólo soy un espectador más que ha hecho cola para contemplarte. Soy el telonero de éste espectáculo, el testigo de tus triunfos y fracasos, soy el tesorero de tus alegrías.
Ahora levántate, mueve las piernas y mírame, puedes andar, puedes vivir, puedes disfrutar. Puede que sólo sean vanas palabras, pero tus demostraciones son reales y mis mentiras son verdades que no se escapan por ningún camino, ni siquiera en la senda hacia tu corazón. La gráfica de tus curvas es un infinito en mi pensamiento, tú eres números, yo soy las comas, sumas y restas, divídeme, multiplícate, ven conmigo hacia el infinito. Muévete, baila para ti, no para mí, yo sólo soy el tacón de tus zapatos, no necesitas música, está ya en ti, porque tú eres melodía y yo sólo ruido, mera contaminación acústica.
Bellas tus palabras, horror en mi corazón perderte. Levántate, mueve las piernas, dame la mano, yo te ayudaré, suéltate vaporosa en el aire, envuélveme en nube, entra en mí en bocanadas. Puedes andar, yo me arrastraré, te seguiré donde vayas, porque tú eres quien late, quien respira, y yo sólo soy tu reflejo inerte. Ya puedes, levántate, mueve las piernas y mírate, puedes andar, puedes vivir, puedes disfrutar, miles de reflejos como yo irás dejando atrás en el tiempo.
Ahora levántate, mueve las piernas y mírame, puedes andar, puedes vivir, puedes disfrutar. Puede que sólo sean vanas palabras, pero tus demostraciones son reales y mis mentiras son verdades que no se escapan por ningún camino, ni siquiera en la senda hacia tu corazón. La gráfica de tus curvas es un infinito en mi pensamiento, tú eres números, yo soy las comas, sumas y restas, divídeme, multiplícate, ven conmigo hacia el infinito. Muévete, baila para ti, no para mí, yo sólo soy el tacón de tus zapatos, no necesitas música, está ya en ti, porque tú eres melodía y yo sólo ruido, mera contaminación acústica.
Bellas tus palabras, horror en mi corazón perderte. Levántate, mueve las piernas, dame la mano, yo te ayudaré, suéltate vaporosa en el aire, envuélveme en nube, entra en mí en bocanadas. Puedes andar, yo me arrastraré, te seguiré donde vayas, porque tú eres quien late, quien respira, y yo sólo soy tu reflejo inerte. Ya puedes, levántate, mueve las piernas y mírate, puedes andar, puedes vivir, puedes disfrutar, miles de reflejos como yo irás dejando atrás en el tiempo.
jueves, 5 de julio de 2012
Cerebro acartonado, corazón astillado, palabras en serrín
Mi cerebro está acartonado, no derretido, congelado, y el corazón en astillas, en espinas afiladas, con caparazón y acristalado. Pienso sin pensamiento, sin reflexión; hablo sin voz, sin corazón; escribo sin letras, sin expresión. Sólo leo, leo y leo, al borde de la ceguera, del espejismo; texto tras texto, poesía tras poesía, libro tras libro, en sangrantes tipografías, sin imagen de alegría, sin fotografía de orgullo. A veces por más que lo intento, me es imposible soportarlo, tan buenas ideas, tan ricas palabras que saboreo hasta volverlas insípidas, leo y releo, qué bueno quien escribe, qué genial creador de universos a puño y letra. Imposible es soportar no llegar ni al infierno de su creación, bajo nubes de letras sin sentido, ahí estoy yo, luchando por un orden. Quiero conseguirlo.
Pero la constancia no es mi mejor aliada, y mucho menos la voluntad. Ahora mismo mis palabras son serrín y polvo que se van rápidamente volando con el viento huracanado.
Pero la constancia no es mi mejor aliada, y mucho menos la voluntad. Ahora mismo mis palabras son serrín y polvo que se van rápidamente volando con el viento huracanado.
jueves, 28 de junio de 2012
Como él a mí//Como ella a mí
+¿Qué te pasa?-y yo intentando aparentar que no le hacía caso, mirando a los lados, pero con rencor al mundo-.
- Nada del otro mundo, nada de otra mentira, sólo que cada día estoy más repelente.
+No, en serio, ¿qué te ocurre?, algo raro sucede, tú no eras antes así.-Y es que este chico no es que fuera dulce y cariñoso, pero era agradable, me encantaba estar con él, conversar con él y con sus rarezas, saborear sus palabras, este escritorcillo enloquecía mis letras y mis sentidos, no sé que podía sucederle hoy, no podía parar de preguntarme si tal vez el problema era yo-.
-Ya te lo he dicho, cada día estoy, soy, resulto, parezco y otros verbos atributivos, etc.. más repelente, así que ten cuidado, soy inflamable, soy puro combustible, exploto por agitación en exceso o presencia de factores incendiantes.
+¿Por qué?-combustible, una metáfora, fue una palabra que detonó en mí mente una especie de mecanismo que no podría volver atrás, pensaba en quemarme con él, llama con llama, y arder como la madera, si hubiera dicho agua o líquido hubiera pensado en flotar junto a él, me hubiera dado igual, siempre junto a él, y yo, loca-.
-¿Por qué?, ¿preguntas por qué puedo convertirme en llama?, pues pregunta también por qué hay día y noche, por qué caen las gotas de agua al suelo cuando llueve, por qué estás todavía aquí, a mi lado.-En ese momento le hubiera gritado que por él, estaba ahí por él, porque me gusta, y no pensaba en mí. Durante un mes intenté ordenar mis pensamientos, pero no sirvió de nada, ahora no paraban de girar en torno a él a una velocidad como la de la luz y dibujando órbitas imaginarias en mi corazón, un músculo también emocional que él estaba destruyendo con sus duras palabras en tan sólo unos minutos-.
+¿Por qué tanto odio?-intenté ahora ser fuerte, no quería llorar, demasiadas emociones se estaban acumulando en mi interior, llegaría un momento en el que no podría soportar más-.
- No es odio. Ocurre que aumenta mi experiencia sobre este mundo, mis años se enraizan en la tierra, mis sueños se evaporan en el aire, las promesas del día se disuelven en la noche y los deseos de la noche precipitan en el día; se incrementa mi desengaño penoso de la realidad.-No podía creer lo que decía, todo el tiempo pensando en mí, y él pensando en el mundo raído, podía llevarle la razón pero había algo que no me dejaba tranquila, pensé que sus desilusiones no me incluían, y que yo no le llenaba el vacío de la noche ni le vacíaba de angustias en el día como él a mí. Seguí intentandolo, fuerte en la conversación-.
+No ha pasado tanto tiempo desde la última vez que hablamos para semejante cambio, y olvidas que siempre hay algo por lo que mantener la esperanza, siempre hay algo que vale la pena.-No sabía a qué se podía referir ella, la miraba, tan bella, parecía que el desencanto acumulado se disipaba con sólo mirarla... y su voz, fina y asustada, comenzaba a creer ser capaz de cogerla de la mano y demostrarle que no hay nada que temer, y dejarla que me demostrara lo bueno de lo real. Me dio la sensación que lo verdadero bueno de lo real era ella. Sin embargo, yo tan terco seguía con mis desperdicios de loco y no era capaz ni de demostrarme a mí mismo que la quería-.
-Da igual cuanto tiempo haya pasado, me bastó con un día, una hora, un minuto, incluso con un segundo para darme cuenta de que me engañaba ,a mí mismo y de que odio las mentiras reales.
+¿Sobre qué te engañabas?- le dije todo lo que me engañaba, pero me deje una cosa guardada en mi mente, no la incluí en la lista de cosas que me engañan, no incluí la confusión de amor o no amor-.
-Sobre todo lo que me rodea, sobre mí mismo, sobre mis propias creaciones y las de los demás, incluso las de la naturaleza, entré en un estado de confusión en el que confundía las letras de los libros con las estrellas del cielo, no podía diferenciar entre un mundo ficticio de ríos desbordantes y nuestro mundo de ríos secos. Dejé de leer, observé el mundo tal como es, lo odié como nunca, o como siempre, era la primera vez que odiaba, o eso creía, un jamais vu, como se hubiera descrito perfectamente en un libro que leí hace tiempo. Eso sí, no lloré, no lloré...-entonces yo no podía parar de negar con la cabeza y de repetir una y otra vez las últimas palabras, me hubiera gustado decirle que no lloré porque todavía quedaba un atisbo de esperanza en mí, todavía quedaba cierto orden entre tanto caos, era algo, era alguien, una simple personita que para mí era lo más complejo del mundo, algo que últimamente me complementaba. Qué ganas locas sentí de besarla, y ahora cinco horas después no puedo dormir, pienso en ella, odio más el mundo o más bien me odio más a mí por no haber hecho nada-.-¿Por qué me callé?, sólo era capaz de escucharle, parece que parte de su odio a la realidad me lo transmitió esta tarde, sólo que es un odio a mí misma por no haber hecho nada-.
domingo, 24 de junio de 2012
Sólamente sólo soledad
Y solamente sé que sólo tengo soledad cuando únicamente paso los días con mi único yo, y cuando desesperadamente paso despierta la noche desesperada y huye de mí hasta la desesperación. Repugno a las flores y mi alegría repugnante de penumbra se tiñe cuando queda en color la oscuridad y queda la luz en negro, las flores se marchitan y el caos personal deja de ocultar mi caótica vida.
Necesito aprender a interpretar la vida
Y si así van a ser todos los momentos, ¿qué sentido tiene la vida?
Momentos de dolor, de nervios resquebrajados, tras los que se sucede la incertidumbre de no saber lo que vendrá después, tan sólo un sin sabor, realidad sin color, en blanco y negro pero sin esencia, algo naturalmente insólito para los que se alimentan de estrés. Pero yo sólo reconozco vacío cotidiano, espesor ligero, simplitud en lo más complejo, instantes dolorosos y desesperantes, y retazos de felicidad que me cuesta mucho encontrar.
Necesito rareza, improvisación, sorpresa, facilidad, alegría, risas y más risas. Necesito aprender a interpretar la vida.
Momentos de dolor, de nervios resquebrajados, tras los que se sucede la incertidumbre de no saber lo que vendrá después, tan sólo un sin sabor, realidad sin color, en blanco y negro pero sin esencia, algo naturalmente insólito para los que se alimentan de estrés. Pero yo sólo reconozco vacío cotidiano, espesor ligero, simplitud en lo más complejo, instantes dolorosos y desesperantes, y retazos de felicidad que me cuesta mucho encontrar.
Necesito rareza, improvisación, sorpresa, facilidad, alegría, risas y más risas. Necesito aprender a interpretar la vida.
jueves, 21 de junio de 2012
Sin inspiración
Y es pensar que ya no pienso, y sentir que ya no siento, pero hundirme en el pensamiento es sólo huir del tiempo y de los caprichos del destino certero. Da igual cuánto corra, cuánto sueño pierda en la noche, cuantas ideas persiga en mi mente, ha muerto, es inerte.
Es querer y no poder, es encontrar y perder, lo que nunca se puede tener. Es sequedad en los ojos, son mis labios rojos, de sangre siempre rotos y son corriente los nervios que desgantan latido y sentido mis recuerdos. Es volver al pasado y olvidar el presente, para huir del día, para huir de la noche.
Es querer y no poder, es encontrar y perder, lo que nunca se puede tener. Es sequedad en los ojos, son mis labios rojos, de sangre siempre rotos y son corriente los nervios que desgantan latido y sentido mis recuerdos. Es volver al pasado y olvidar el presente, para huir del día, para huir de la noche.
De luz, sueño y deseo
y en las estrellas la vista pierdo,
en esta noche de recuerdo,
triste, con un beso sueño.
Es brillante tu reflejo,
tanto en sombra como en espejo,
como la estrella que contemplo,
es una luz de metal viejo.
Y es luz un cantar bello,
y tiniebla el silencio espeso,
aquellas tardes que espero
cumplido mi sueño y deseo.
sábado, 9 de junio de 2012
En la orilla
que tus huellas al caminar,
tu sombra que en la arena brilla,
son destellos sobre el mar.
Vi un espejismo de estío
yo flotando, tú caminando,
el vuelo de tu vestido,
tu beso perdido y llanto.
Volaba yo en el viento
en total ausencia de alas,
como las tuyas, ángel bello.
Sabiendo que no me amas.
Frené entonces en la orilla
y observando tu andar,
decidí abandonar la brisa,
vivir de canciones del mar.
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¿ Escribo simplemente por escribir?
Desahogo en forma de un diario de sensaciones e ideas ciertamente abstractas.
Sin pretensiones de que me conozcan, ¿o miento?.
Todo es posible.
Oculto tras mis palabras, aquellas que dejo escapar desde lo más profundo de mi mente se puede hallar
No estaría mal ahogarse en un mar hecho de mis propios pensamientos, o navegarlo con un velero en un solo sentido, pero todo esto es demasiado profundo.
No puedo evitarlo.
Sobrevivo entre alegría y alegría, entre tristeza y tristeza. Como todos.
Pensamientos y sentimientos que se funden entre lágrima y sonrisa.
El resumen: Caóticamente hablando.









